Los nuevos hábitos y costumbres de la sociedad en la que estamos inmersos están provocando la aparición de nuevas enfermedades desconocidas hasta ahora para la población y para los médicos que se suman a otras tan conocidas como la anorexia y otras enfermedades de este tipo.
Una de estas nuevas enfermedades que está incidiendo en la población hasta cifras que llegan al 10% es la que tiene por nombre vigorexia según señala el Instituto de Transtornos Alimenticios.
Se trata de una enfermedad que afecta principalmente a los hombre más jóvenes con edades comprendidas entre los 15 y los 35 años aunque en los últimos tiempos también a las mujeres, y que se refiere a la obsesión que tienen todas estas personas por acudir al gimnasio, y no con fines principalmente de perder unos kilos sobrantes.
La vigorexia es la adicción que tienen estas personas al ejercicio físico, la obsesión que tienen por su aspecto físico y por tener una imagen distorsionada, les lleva a dedicar horas y horas al gimnasio, repercutiendo también en el seguimiento de estrictas dietas y en la ingestión de medicamentos para desarrollar sus músculos.
Según un estudio realizado por un grupo de investigadores suizos y hecho público esta semana en la revista Circulation, el ejercicio físico tras un ataque cardíaco es muy positivo para la recuperación, pero los efectos positivos desaparecen al dejar de realizar los ejercicios físicos. La clínica Valmont-Genolier de Montreux encabezaba este estudio.
En el estudio se demuestra que los pacientes que realizaban ejercicios después de un ataque cardíaco experimentan una mejoría en sus vasos sanguíneos cuatro semanas al comenzar a hacer ejercicio pero una vez que se deja de hacer el ejercicio, concretamente un mes después, los efectos positivos desaparecen por lo que se recomienda mantener una rutina de ejercicios físicos de manera permanente.
Fueron 209 pacientes los investigados en este estudio que demostró los efectos positivos del ejercicio físico, sin variación por el tipo de ejercicio realizado.
Las enfermedades de corazón son la principal causa de muerte en el mundo y se debe a una obstaculización de las arterias y otros vasos sanguíneos por acumulación de grasas.
Según el informe ?Deporte, salud y calidad de vida? la juventud española cada vez practica menos deporte. De hecho desde 1995, el número de jóvenes que hacen deporte de manera cotidiana ha bajado un 20%. Hoy en día tan sólo uno de cada tres jóvenes lo hace. Países del norte de Europa como Finlandia multiplican por tres estas cifras.
El informe se ha realizado a partir de una encuesta a 2000 personas. Tan sólo el 25% de los encuestados admite practicar deporte tres o más veces por semana frente a un 36% que practica sólo de vez en cuando y un 15% que no realiza ningún tipo de ejercicio físico. Los datos demuestran además que las mujeres son aún menos deportistas, ya que cuatro de cada diez personas que practican algún tipo de deporte son mujeres.
Con estos datos España se convierte en uno de los países que menos practica deporte en el mundo occidental. Aunque también hay una esperanza, ya que de los que admiten no practicar ningún tipo de deporte, el 60% reconoce que si le gustaría hacerlo. Quizás la situación del mercado laboral y el excesivo tiempo dedicado en comparación con otros países y la llegada de la sociedad tecnológico impiden el desarrollo de los hábitos deportivos. Una gran mayoría alega falta de tiempo para ello.
Si los jóvenes entre 16 y 34 años son el colectivo que más deporte practica de manera habitual: el 52% pero aún así estas cifras se han reducido un 20% en el periodo 1995-2008. Y si nos vamos al polo opuesto, los datos tampoco son nada buenos. Sólo 2 de cada diez personas mayores de 65 años practican algún ejercicio de manera regular, salvo andar que cuenta con la práctica del 64% de nuestros mayores.