Categoría Tumores
Científicos de la Universidad de Harvard comunicaron ayer, 25 septiembre (2008), que han desarrollado un método que podría dar fin al problema ético de utilizar células madre embrionarias para realizar terapias genéticas o producir órganos para pacientes adultos.
Hasta ahora la experimentación con células madre embrionarias se ha visto envuelta en una vorágine de opiniones encontradas, no sólo en la propia comunidad científica, por los problemas éticos que ello conlleva, sino también en el resto de la sociedad, por los problemas morales que acarrea para muchas de las religiones mayoritarias.
¿Un embrión es un ser humano?, ésta es la pregunta que muchos científicos se hacían... lo que ha estado retrasando la experimentación con éste tipo de células. Se sabe que gracias a estas células se podrían desarrollar órganos enteros para pacientes que necesitan un trasplante y que podrían abrir un camino directo hacia la curación de muchos tipo de tumores e incluso cáncer.
Lo que se ha descubierto, sin embargo, en lugar de utilizar células madre embrionarias, intenta convertir células adultas pertenecientes al paciente en células capaces de duplicarse y convertirse en otro tipo de célula, como por ejemplo células coronarias.
La nueva técnica, como muchas otras anteriores, se basa en el uso de un virus que es capaz de modificar la célula lo suficiente como para que se duplique y se convierta en otro tipo de célula. La diferencia es que en los demás casos, estos virus provocaban daños en los ratones con los que se experimentaba. El nuevo virus, sin embargo, desaparece al cabo de unas cuantas duplicaciones, por lo que sus efectos en el individuo son nulos.
Según Konrad Hochedlinger, uno de los responsables:
"Una consecuencia de ésto es que ahora podremos hacer células madre que son seguras. Ya no tienen alteraciones genéticas que en el caso de los ratones han demostrado ser nocivas y causan cáncer"
Ahora falta ver qué posibilidades hay de utilizar estas técnicas para el
desarrollo de órganos y terapias genéticas que podrían salvar la vida a millones de personas en todo el mundo.
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mimetist
26-09-2008
Por desgracia, el lugar de nacimiento y residencia sigue suponiendo una barrera diferencial en una gran cantidad de aspectos que no podemos controlar. Hoy, nos levantamos con la noticia de que según dónde vivamos nuestro riesgo de morir de cáncer puede ser mayor o peor.
Así al menos se desprende de un estudio dirigido por Michael Coleman de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, y en el que a través de 31 países y con una base de datos de más de 1,9 millones de enfermos, se han comprobado las diferencias en las tasas de supervivencia al cáncer existentes según el lugar dónde sea tratata esta enfermedad.
Estados Unidos, Japón y la Europa más occidental, son los lugares con mayor tasa de supervivencia y mejor calidad de vida una vez diagnosticada la enfermedad, existiendo a su vez, sin embargo, diferencias entre estos países de la cabeza, no siendo en absoluto comparables las cifras que encontramos en Estados Unidos con las que podemos hallar en nuestro país, sin ir más lejos.
Los tipos de cáncer analizados han sido mama, colon, recto y próstata y las cifras no dejan sino de demostrar que la barrera económica sigue siendo una parte fundamental a la hora de analizar la salud de un país, y que por tanto la diferencia en la "cuenta corriente" de las regiones influye, de manera clara y contundente, en el desarrollo de la enfermedad.
Del mismo modo, y como último apunte, citar que incluso dentro del país con mejor índice de tratamiento contra el cáncer, como es Estados Unidos, también existe la diferencia racial, siendo triste encontrar (según el informe) grados diferentes de tratamiento y curación en función del color de la piel.
Hechos conocidos por todos pero que cuando son puestos sobre el papel, con cifras en la mano, no dejan de poner los pelos de punta.
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sharedum
17-07-2008
Otro paso más hacia adelante de la medicina nos deja en este caso una vacuna contra el cáncer cerebral más mortal llamado glioblastoma multiforme, que actúa sobre la proteína que presentan muchos enfermos de este tipo de cáncer, aumentando la inmunidad de ésta, destruyendo las células tumorales y evitando que surjan estos tumores cuando han sido debidamente tratados con cirugía otras técnicas.
El momento más adecuado para administrar la vacuna y que ésta tenga un mayor efecto es justo cuando el paciente ha sido tratado con quimioterapia y su sistema inmunitario es más fuerte. Los datos del estudio son contundentes a pesar de que la muestra sea de reducido tamaño ya que solamente eran 23 pacientes , pero de los resultados obtenidos se desprende que los pacientes vacunados consiguieron sobrevivir 33 meses en comparación con los 14 meses que sobrevivieron los pacientes tratados con los métodos estándar.
Esta vacuna todavía en fase de pruebas avanzadas, está siendo puesta en práctica y estudio por la compañía farmacéutica Pfizer y gracias a ella, los enfermos de sobreviven más tiempo y encima sin los efectos secundarios de otros tratamientos.
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Jimmo
04-06-2008
Si bien la mayoría de los órganos del cuerpo humano pueden ser trasplantados o tratados con el uso de medicamentos para reparar los daños causados por enfermedades u otras lesiones, hay uno para el que esta norma no se aplica: El cerebro.
Sin embargo, científicos del Centro de Investigación Príncipe Felipe han abierto una vía de esperanza para reparar o evitar daños cerebrales, ya que han desarrollado un estudio sobre los mecanismos que llevan a las células madre a realizar su mitosis y diferenciación para formar neuronas.
El trabajo de éstos investigadores podría servir en un futuro para evitar numerosas enfermedades como diversos tumores o distintos tipos de cáncer, ya que, tras haberse descubierto cómo la célula madre recibe la orden de convertirse en neurona, esta información podría usarse para evitar el crecimiento anómalo o descontrolado que deriva en dichas enfermedades.
El descubrimiento se ha realizado a través de un estudio morfológico, es decir, que investiga la forma de las células para determinar la función de cada parte, lo que llevó a los científicos a observar la evidente importancia de un apéndice celular llamado cilio primario.
Cuándo este cilio primario no se encuentra en las células madre adultas del cerebro o presenta malformaciones de algún tipo, la división celular y posterior transformación en neuronas no se produce o se produce de forma anómala.
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mimetist
04-03-2008
La lucha contra el cáncer es quizás una de las más grandes batallas en la que científicos y médicos están trabajando día a día. Y es por ello por lo que cada vez son más las nuevas técnicas y nuevos métodos para conseguir un tratamiento individualizado de cada paciente, es decir, saber que es lo adecuado para cada paciente.
Uno de los grandes problemas que existen actualmente es saber si la quimioterapia está funcionando o no lo está en las primeras sesiones. Y parece ser que poco a poco se va consiguiendo.
Recientemente investigadores de la Universidad de Vanderbilt de Nashville, en Tennessee (Estados Unidos) han descubierto una proteína que reconoce y se adhiere a las células tumorales que están reaccionando a la terapia. Así, pensaron que si añadían luz (mediante una molécula emisora de luz) a dicha proteína se podría ver claramente si hay respuesta o no al tratamiento.
Se han realizado diversas pruebas con ratones y se han obtenido muy buenos resultados, observándose de forma más brillante las regiones con más células cancerígenas muertas a los pocos días de comenzar el tratamiento de quimioterapia.
Sin duda un gran avance para la medicina, que según dicen podrá ayudar mucho en los próximos tratamientos.
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tr1p1
26-02-2008
Un grupo de científicos belgas están experimentando en ratones, no podía ser de otra manera, una serie de medicamentos con los que se intenta hacer frente al aporte de oxígeno y de otras sustancias de las que se alimentan las células causantes de muchos tumores que son mortales para los seres vivos. Estaríamos hablando de probar un anticuerpo que actúa neutralizando la molécula que produce el crecimiento y desarrollo de los tumores a través del aprovisionamiento que le llega de los vasos sanguíneos en un proceso que se llama angiogénesis.
El antiangiógeno es estudiado en cuestión por la Universidad de Lovaina y desarrollado conjuntamente por una empresa sueca con experiencia en el campo de la biotecnología y más concretamente en el desarrollo de anticuerpos que tienen que ver con la coagulación.
Este producto se puede compaginar con otros ya comercializados actualmente y no parece presentar hasta la fecha contraindicaciones como hipertensión, tampoco ofrece resistencia a un uso prolongado ni tampoco ocasiona trombosis por la mala circulación de la sangre al favorecer su coagulación. En conclusión si estas pruebas dieran el fruto deseado en el transcurso de varios años, habríamos dado un paso lento pero muy eficaz al margen de la ya conocida quimioterapia para frenar muchos tumores y con las mínimas consecuencias para nuestro organismo.
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Jimmo
06-11-2007
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