El calcio reduce el riesgo de que el bebé nazca con problemas de peso o con deficiencias cognitivas o motrices
Cuando una mujer queda embarazada son numerosas las precauciones que debe tomar para que el bebé no nazca con algún tipo de problema. Las limitaciones más claras se refieren a la ingesta de medicamentos y otras como que si toman frutos secos, el bebé es más susceptible a padecer algún tipo de alergia.
Pero también hay indicaciones que pueden favorecer el buen desarrollo del feto durante su gestación y un ejemplo lo tenemos en el estudio llevado a cabo por la Universidad de Michigan donde han analizado los efectos del calcio y del plomo en el feto.
Estos investigadores han comprobado que el plomo que llega al feto a través de los huesos de la madre es nocivo para éste porque puede ocasionar trastornos motrices, visuales o cognitivos pero que a su vez la ingesta durante el embarazo de una dosis diaria de 1.200 miligramos de calcio reduce en un 31% el nivel de plomo en sangre con lo que a su vez reduce los riesgos de que el bebé salga con alguna disfunción y también con un bajo peso.

