El circuito del odio al amor, analizado
Suele decirse que del amor al odio solo hay un paso, y que a menudo dicho paso se da de manera inexplicable y muy irracional. Pues bien, un reciente estudio de la University College de Londres ha confirmado algunos de los mecanismos que se activan en nuestro cerebro durante el proceso del "odio" y los ha puesto en relación con los que ponen en marcha con el "amor".
A través de un complejo estudio a 17 individuos a los que se mostraba una serie de rostros que pudieran provocar diferentes reacciones emocionales, el estudio confirma las semejanzas fundamentales entre ambos sentimientos y reacciones.
Así se puede apreciar que ambas sensaciones, ambos sentimientos, ponen en marcha estructuras cerebrales muy parecidas, activando zonas comunes y provocando, en muchos casos reacciones muy similares a nivel cerebral. Pérdida de razón, actos por tanto irracionales, actitudes nada lógicas y un fuerte componente sentimental....
Sin embargo, entre las diferencias más notables está el grado de pérdida de razón y de juicio. En el caso del amor el sentimiento sí parece nublar este tipo de cuestiones y se produce una mayor pérdida de razón y lógica en los actos. Por su parte el odio, al contrario, no supone pérdida de juicio alguno por lo que los actos en apariencia irracionales que este puede devirar no se deben, en absoluto, a pérdida de razonamiento sino a sentimiento profundo.
Es lo que se ha venido a llamar "el circuito del odio" cuyo mecanismo se ha ido a descubrir en parte gracias a este estudio, demostrando la complejidad total y absoluta de la mente humana.

