Sanidad prohíbe vender el fármaco adelgazante Reductil por sus efectos secundarios
Muchos empresas farmacéuticas y laboratorios aprovechan y lanzar medicamentos sin haberlos testado lo suficientemente por lo que su eficacia y seguridad dejan que desear.
Esta es una de las causas que ha provocado que la Agencia Europea del Medicamento haya aconsejado la suspensión de los medicamentos antiobesidad que contengan la sustancia de sibutramina.
En España este medicamento antiobesidad se comercializa bajo el nombre de Reductil, un fármaco utilizado contra la obesidad y que consigue reducir la sensación de hambre que padecen estas personas pero que entre los numerosas reacciones adversas que causa de diversa índole presenta efectos secundarios relacionados con el corazón como aumento de la presión arterial, taquicardia, infarto de miocardio...
Y el problema radica precisamente en estos efectos secundarios ya que se ha comprobado a través de un estudio realizado durante seis años que en las personas que tomaron reductil, les aumentó el riesgo de sufrir una enfermedad de tipo cardiovascular.
Ante esta situación, el Ministerio de Sanidad español ha decidido, que ante unos riesgos superiores a los efectos beneficiosos que produce, a partir del 1 de febrero los médicos no prescriban Reductil y los farmacéuticos no lo vendan.

